Vamos hablar sobre algunas enfermedades por ejemplo la anorexia, obesidad, bulimia, alergias / intolerancias, anemias y enfermedades carenciales.
Toda la información que vamos a poner la hemos encontrado en varias páginas web.
Anorexia: consiste en un trastorno de la conducta alimentaria (TAC) que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.

Obesidad: está considerada una enfermedad, ya que el exceso de peso acarrea grandes problemas de salud. Una persona obesa corre el riesgo de sufrir diabetes, hipertensión arterial y trastornos cardíacos, entre otras complicaciones física. Esta enfermedad, que se caracteriza por la acumulación de grasa en el cuerpo, puede tener múltiples causas, ya sean genéticas, ambientales o psicológicas. Esto quiere decir que la obesidad no se asocia únicamente a la ingesta de alimentos en grandes cantidades.

Bulimia:
El término hace referencia a alguien que siente un deseo exagerado de comer, sin que logre saciar su apetito. El concepto se utiliza en la medicina y en la psicología, ya que la bulimia nerviosa es un trastorno mental relacionado con la comida.
La persona que sufre de bulimia come de manera compulsiva, dándose grandes atracones. Tras esta conducta, el sujeto se siente culpable. Por eso es habitual que a las comidas compulsivas le sigan etapas donde el paciente se niega a ingerir alimentos o realiza ayunos. Aunque el tipo de comida que se consume en los atracones suele ser variado, los bulímicos tienen tendencia a optar por los dulces y los alimentos con gran cantidad de calorías. Los individuos con este trastorno sienten vergüenza por su conducta e intentan esconder u ocultar los síntomas.
Los afectados por la bulimia también desarrollan conductas que intentan compensar los atracones pero que resultan muy dañinas. De esta manera, pueden provocarse un vómito después de cada comida para expulsar los alimentos y así no subir de peso. Al vomitar, el bulímico ya no siente un malestar ni miedo a engordar, lo que lo habilita a comer nuevamente y a que el ciclo se reinicie.
Alergias / Intolerancias: Las alergias alimentarias y las intolerancias alimentarias pueden cursar con síntomas similares, pero se trata de dos afecciones que difieren considerablemente entre sí. Las intolerancias alimentarias, como la intolerancia a la lactosa y la enfermedad celíaca, pueden hacer que una persona se encuentre mal. Pero las alergias alimentarias, no solo pueden hacer que alguien se encuentre mal sino que pueden ocasionar reacciones de riesgo fatal. Padecer una intolerancia alimentaria involucra:
- el organismo de la persona no puede digerir correctamente determinado alimento
- determinado alimento irrita el sistema digestivo de la persona
Entre los síntomas de la intolerancia alimentaria, se incluyen los siguientes: náuseas, gases, retortijones abdominales, diarrea, irritabilidad, nerviosismo y/o dolor de cabeza.
Una alergia alimentaria ocurre cuando el sistema inmunitario del organismo, que normalmente lucha contra las infecciones, interpreta que determinado alimento es un invasor. Esto provoca una respuesta desproporcionada por parte del sistema inmunitario: la reacción alérgica, en la cual el organismo libera una serie de sustancias químicas, como la histamina. Esta reacción puede ocasionar síntomas como: problemas para respirar, opresión de garganta, tos, ronquera, vómitos, dolor de estómago, urticaria, inflamación o disminución de la tensión arterial.

Anemias: Es una enfermedad en la que la sangre tiene menos glóbulos rojos de lo normal.
También se presenta anemia cuando los glóbulos rojos no contienen suficiente hemoglobina. La hemoglobina es una proteína rica en hierro que le da a la sangre el color rojo. Esta proteína les permite a los glóbulos rojos transportar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.
Si usted tiene anemia, su cuerpo no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. Como resultado, usted puede sentirse cansado o débil. También puede tener otros síntomas, como falta de aliento, mareo o dolores de cabeza.
La anemia grave o prolongada puede causar lesiones en el corazón, el cerebro y otros órganos del cuerpo. La anemia muy grave puede incluso causar la muerte.
¿Cómo se puede prevenir la anemia?
El hierro en los vegetales: El hierro proveniente de los vegetales es de lenta absorción, por lo que es propicio combinarlo con vitamina C para una mejor y más veloz asimilación en el cuerpo, ya sea en ensaladas u otros preparados.
La manera más sencilla de lograr esta vinculación es condimentar con jugo de limón (en lugar de vinagre, que inhibe la absorción del hierro en el organismo), en las verduras (preferentemente las de hojas verdes, como lechuga, espinaca u otras), como así también en las lentejas y los garbanzos (que son una alta fuente de hierro).
También el tomate tiene altos contenidos de vitamina C, lo que hace aún más sencilla la tarea de combinarlos, ya sea en ensaladas frías o en guisados.
La manera más sencilla de lograr esta vinculación es condimentar con jugo de limón (en lugar de vinagre, que inhibe la absorción del hierro en el organismo), en las verduras (preferentemente las de hojas verdes, como lechuga, espinaca u otras), como así también en las lentejas y los garbanzos (que son una alta fuente de hierro).
También el tomate tiene altos contenidos de vitamina C, lo que hace aún más sencilla la tarea de combinarlos, ya sea en ensaladas frías o en guisados.
Carnes: Entre las carnes, una muy buena fuente de hierro son las morcillas, por lo que son recomendadas para su consumo por parte de niños e infantes, inclusive bebés. La carne de vaca es la que posee el más alto contenido de hierro, seguida por la de pollo y de pescado, por lo que el consumo habitual de carnes rojas será una buena arma para prevenir la anemia.

Enfermedades carenciales: Cuando hablamos de que una Dieta es Equilibrada, no nos referimos únicamente a que nos debe aportar una cantidad concreta de energía, también tiene que poseer todos los nutrientes que nos permitan estar sanos y prevenir enfermedades.
EJEMPLOS DE ENFERMEDADES CARENCIALES:








